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-Oesterheld representó en mi carrera una rampa de lanzamiento. Me proporcionó unos guiones tan motivadores que abrió muchas cosas que estaban latentes en mí pero que no habían tenido oportunidad de aflorar. Su obra en conjunto es insuperable. Si empezamos a desmenuzarla habrá cosas más flojas y otras más brillantes, pero eso es lógico en la obra de cualquier creador. Oesterheld fue un hombre que marcó la historieta, y ésta es antes y después de él porque la revolucionó a nivel mundial. -Lo dije infinidad de veces: Oesterheld es el mejor guionista, aquí y en todas partes. Daban ganas de dibujar sus guiones, porque era imaginativo, porque sabía contar. Oesterheld es el maestro de todos los guionistas argentinos, de los que lo aceptan como maestro y de los que no lo aceptan. Hugo Pratt Tenía gran capacidad de invención, de simplificar todo lo que era su bagaje cultural e informativo, y de darlo de una manera simple: daba un toque de una cosa, un toque de otra, y tenía una fértil fantasía. Veo ahora las cosas hechas por él y considero que ha sido y es un tipo de enorme importancia en cuanto al modo de desarrollar una historia. Y en cuanto al humanismo y anticonvencionalidad que aparecen en Sargento Kirk Y Bull Rockett -que yo me acuerde, al menos- ha sido el primero que ha hecho ese tipo de narración que significó un salto cualitativo de importancia internacional. Sobre todo con el Sargento Kirk. Guillermo Saccomano Creo que funda la historieta argentina. La historieta tal cual se conoce hoy. Yo creo que es el referente más importante que tenemos todos. Es clave en el sentido de que a partir de él se reconsidera la historieta, se la ve de otra manera. Yo diría que eleva el género, y la forma en que lo eleva es elevando al lector. Juan Sasturain Oesterheld es el mayor escritor de aventuras que ha dado Argentina. Oesterheld inventó una profesión y fue guionista de historietas como nadie lo había sido ni lo sería. El guionista es él. La historieta argentina es él. Me acostumbró a lo bueno. Sus relatos palpitaban como la vida misma, y eso es lo que yo quería. Podría haberme pasado la vida entera dibujando sus historias. Fue un gran escritor de aventuras, con sus raíces en Conrad, Melville, Jack London. La historieta fue un vehículo fácil para la rápida y extendida difusión de su talento desbordante. En el espacio exterior, en las calles de Buenos Aires o en el Oeste norteamericano ocurrían cosas extraordinarias y plausibles porque eran vividas por seres humanos que sentíamos respirar a nuestro lado mientras dibujábamos. Creo que en esa época hubo tres tipos que afectaron la historieta. Uno por supuesto es el grande, Oesterheld... Ni me voy a molestar en hablar, porque él era el mejor. Absolutamente el mejor. El otro fue Ray Collins... El tercero fui yo, creo que una mezcla entre los dos. Por supuesto yo lo imité a Oesterheld en todo, porque lo admiraba, lo leía, copiaba sus guiones, los guardaba... Mort Cinder en las Termópilas... Yo copié todo de ahí... Eso es arte. Eso es lo mejor. Eso es espléndido. Eugenio Zoppi Fue un fenómeno que revolucionó el oficio. Oesterheld creó una técnica, un lenguaje. A partir de él ya tomó la profesión de guionista una característica propia. Lo que pasa con Oesterheld es que amalgama todo lo hecho, agregándole su personalidad, su técnica revolucionaria. Culmina una serie de hechos que hace a la creación del profesional del guión; lo culmina haciendo una cosa de elevadísima calidad, con un criterio distinto. Profundiza, deja de lado el argumento lineal. Es un hombre de una gran cultura y lo aplica al género, que estaba bastante menospreciado. Le da categoría, realce. A partir de él surgen otros guionistas, que con mayor o menor fortuna siguen dentro de esa línea.
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